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Lo que debes saber de la rosácea

En todo el mundo se están realizando estudios acerca de las posibles causas de la rosácea. Es frecuente en grupos familiares, con lo cual se puede barajar algún origen genético. A su vez, también se cree que el sistema inmune juega un rol importante.

Realmente los médicos desconocen lo que la causa y los criterios al respecto no son demasiado claros. Además, las investigaciones (aunque están abiertas) no son concluyentes y van en varias direcciones. Algunos médicos piensan que el desarrollo de la rosácea es debido a que los vasos sanguíneos se expanden con mucha facilidad causando el típico sonrojo. De hecho, las personas que se ruborizan fácilmente son más propensas a sufrir este problema. Otra de las líneas de investigación apuntan a que hay una estrecha relación entre la bacteria Helicobacter pylori y la rosácea; aunque esto no está del todo aclarado entre los investigadores; ya que hay quienes tienen rosácea y no han tenido jamás la bacteria.

El demódex foliculorum (parásito que tenemos todos en la piel de la cara); también podría tener un rol importante en el desarrollo de este problema de la piel; pues se ha encontrado aumentado su número en estos pacientes.

Daño emocional que puede causar la rosácea

Uno de los mayores problemas de los pacientes que sufren rosácea es el daño psicológico que esta situación les causa. Como con cualquier enfermedad que afecte al aspecto físico, sobre todo si implica al rostro; la calidad de vida de los pacientes se ve profundamente alterada; provocando sentimientos de vergüenza; pérdida de la autoestima; dificultades laborales; aislamiento; ansiedad; agotamiento; depresión, etc. Todo esto es debido a la desfiguración o a los dolores, quemazón o picores que se padece.

Síntomas

  • Enrojecimiento de la cara
  • Tendencia a sonrojarse o ruborizarse con facilidad
  • Muchos vasos sanguíneos aracniformes (telangiectasia) de la cara
  • Nariz roja (llamada nariz bulbosa)
  • Erupciones cutáneas similares al acné (pueden exudar o formar costras)
  • Sensación de ardor o de picazón en la cara
  • Ojos irritados, llorosos, inyectados en sangre

Respecto a los problemas oculares, cerca de la mitad de las personas que sufren de rosácea desarrollan problemas en los ojos.Estos suelen estar enrojecidos; resecos; con picor; ardor; exceso de lágrimas y con la sensación de tener arena en ellos. Además de esto, los párpados también pueden inflamarse e hincharse. Los ojos pueden volverse sensibles a la luz y la persona puede tener la visión nublada o borrosa o con algún otro problema.

 Tratamiento común

Realmente No existe una cura conocida para la rosácea. El paciente debe saber identificar lo que puede resultar en un desencadenante y evitarlo. El médico le ayudará en esa tarea y así, se reducirán las reagudizaciones. Los desencadenantes varían de una persona a otra. Para algunos puede ser el viento; para otros el ejercicios físico;  algunos productos; el clima frío; los baños calientes, etc. También puede ser un desencadenante el alcohol; la luz solar; las comidas o bebidas muy calientes o picantes; el estrés; la menopausia; el uso de esteroides en la cara durante mucho tiempo, etc.

La rosácea no es acné, por lo que con un tratamiento de acné no mejorará. El tratamiento suele ser a base de antibióticos orales o de uso tópico y también de vitamina A y sobre todo, tratamientos cosméticos. En algunos casos se puede acudir a la cirugía laser o a la electrocirugía para corregir bultos o rojeces extremas. pero en cualquier caso, no quitan el problema de origen.

La rosácea es una enfermedad que de momento no tiene cura; aunque lo cierto, es que sí puede controlarse. Puede pasar por fases en que mejore levemente y después empeore. La rosácea es una enfermedad que hay que mantener constantemente a raya dado que el objetivo de los tratamientos es tratar que los síntomas en la piel se vean lo menos posible. Para conseguirlo existen tratamientos que pueden controlar la salida de granos y feos abultamientos. Lo más difícil de controlar en la rosácea es el evitar el enrojecimiento de la piel. La verdad es que para controlar esta enfermedad hay que ser muy constante y tener paciencia; pues los tratamientos que existen para combatirla son largos; aunque pueden conseguir que la piel luzca mucho mejor.

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